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Cómo digitalizar una escuela infantil, paso a paso

Digitalizar la gestión es acordar cómo trabajará el equipo y comprobarlo en una rutina real. Este plan propone una incorporación gradual que puedes ajustar al tamaño de tu centro.

Paso 1: elegir una primera rutina

Reúne al equipo y elige una tarea frecuente, concreta y verificable. Pasar lista suele ser un punto de partida fácil de observar: tiene responsables, fecha y un resultado que se puede revisar.

Anota cómo se hace ahora y qué debe quedar igual durante el cambio. Define una persona que resuelva dudas y un procedimiento temporal si alguien no puede acceder.

Paso 2: preparar la información mínima

Configura el curso activo, las aulas y sus responsables. Revisa el listado del grupo piloto antes de crear fichas: la calidad de los datos de partida evita duplicados y asignaciones incorrectas.

No traslades carpetas completas por costumbre. Decide qué información necesitas para la tarea, quién la puede introducir y quién la debe ver. En Basic la importación CSV no está incluida; planifica la incorporación manual.

Paso 3: comprobar cada rol con datos ficticios

Antes de invitar a todo el centro, comprueba una cuenta de dirección, una de personal y una de familia. Cada persona debe encontrar sus tareas y ver solo la información correspondiente.

Haz que la persona del equipo complete una asistencia y que dirección compruebe el resultado. Para la familia, prueba una consulta concreta, como localizar un comunicado o el menú.

Paso 4: explicar el cambio a las familias

Comunica para qué se usará la aplicación, cómo se accede, qué información se publicará y quién resolverá problemas de acceso. Explica también qué consultas seguirán en los canales del centro.

Empieza con un contenido sencillo y verifica la experiencia en móvil. Las familias que necesiten ayuda adicional deben saber a quién acudir; enviar una invitación no prueba que hayan podido utilizarla.

Paso 5: revisar uso y dificultades

Después de un periodo de prueba acordado, revisa días con asistencia registrada, errores corregidos y dudas repetidas. Distingue los problemas de herramienta de los de organización: una persona sin aula asignada puede necesitar configuración, no otra explicación del botón.

Amplía el uso cuando el equipo complete la rutina con continuidad. Puedes añadir comunicados o seguimiento diario después, manteniendo una revisión periódica de permisos y límites.

Cómo saber si el cambio funciona

Define señales sencillas: el registro del día está completo, dirección encuentra la misma información y la familia puede hacer la consulta prevista. Si no ocurre, registra dónde se atasca y corrige una causa cada vez.

No fijes ahorros de tiempo sin medirlos. Compara la misma tarea antes y después, en condiciones similares, y conserva el número de observaciones. El objetivo inicial es una rutina fiable que el centro pueda mantener.

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